Al llegar a Plaza Belgrano, algo saltó inmediatamente a mi vista... una construcción particular que no podía dejar de ignorar, que se realzaba y presentaba tan o más atrayente ante mis ojos como mi cámara. Conocéla...
En el centro de la plaza se levanta altiva la denominada "Columna de Chacabuco", la cuál tiene una forma piramidal pero de 4 fases. Esta columna posee una historia muy interesante: fue mismísimo Gral. Belgrano el cuál mandó a que se levantáse en honor al (enormemente admirado por él) Gral. San Martín debido al triunfo de la batalla de Maipú en Chile.
Para conocer un poco más de su apasionante historia te invito a seguir leyendo:
" Pasaron muchos años hasta que en 1858, el teniente coronel Emilio Salvigni, que combatió como soldado de Belgrano, de su propio bolsillo, hizo restaurar aquel monumento destruido por la inclemencia del tiempo y el olvido de los hombres.
La pirámide contenía las siguientes inscripciones, según el Album Argentino:
• Norte: “La independencia de la republica Argentina, se juro en este suelo, que sirvió de tumba a los tiranos”.
• Sur: “A la jornada de Chacabuco la consagro el Gral. en jefe del Ejército Auxiliar del Perú, Don Manuel Belgrano”.
• Este: “La República Argentina, fuerte y felíz por la Constitución de mayo, que debe al ilustre Presidente Urquiza, vea su nombre restaurado este monumento”.
• Oeste: “En este campo el ilustre Gral. Belgrano venció al ejército español en la batalla del 24 de septiembre de 1812”.
Y en una de las escalinatas del costado oeste, decía: “Restaurado por Emilio Salvigni en julio de 1858”.
Así se conservaron sus inscripciones, hasta que en 1876, al venir el Dr. Nicolás Avellaneda como Presidente de la República a inaugurar F.C.C.C., el Sr. Andrés Gaña de Buenos Aires que formaba parte de la comitiva oficial, hizo forrar en mármol la pirámide.
También se levanta la estatua en bronce del Gral. Belgrano, que anteriormente se encontraba en la Plaza Independencia y que fue trasladada en el año 1904. Esta fue la primera que tuvo San Miguel de Tucumán, obra de Francisco Cafferata donada por el entonces presidente Julio A. Roca. En esta pieza escultórica, el prócer es representado de pie, con una mano en el pomo de la espada, mientras la otra sostiene un rollo de papel. El escultor la había enviado en yeso y Roca la hizo fundir en bronce en el Parque de Artillería, enviándola a Tucumán. Junto con la estatua venían su basamento en mármol y la reja que la rodeaba, elementos que fueron sacados en la remodelación de 1977.
Esta plaza fue creada por el poder ejecutivo en 1958 y delimitada en 1872. Ubicada en terrenos que fueron propiedad del Gral. Manuel Belgrano. El lugar fue declarado sitio histórico el 12 de Agosto de 1941"
Ahora ésta es la inscripción que se encuentra en cada una de sus fases: